«Volver a habitar el sacramento»: la primera edición del retiro Sponsus en Salta renueva la vocación matrimonial

Tras años en que diversos matrimonios salteños cruzaron la cordillera para vivir la experiencia en Chile, la iniciativa se realizó por primera vez en Argentina. Inés García Bes e Ignacio Costa, coordinadores de esta primera versión, relatan el camino de preparación, el impacto del fin de semana y los frutos concretos de un retiro pensado de matrimonios para matrimonios.


En medio del ritmo vertiginoso de la vida diaria, el espacio para mirarse con calma y cuidar el vínculo conyugal suele postergarse. Frente a esa realidad compartida, el carisma del Regnum Christi dio un paso significativo en Argentina con la realización del primer retiro Sponsus en Salta.

Para Inés García Bes e Ignacio Costa —casados hace 17 años, padres de Tomás, Jacinta y María, y miembros activos de los encuentros matrimoniales de la localidad— la llegada de Sponsus al país no fue una casualidad, sino el fruto maduro de una búsqueda compartida y perseverante que cruzó la cordillera:

«La posibilidad surgió después de que, a lo largo de estos años, 18 matrimonios salteños participamos de Sponsus Chile, y volvimos con muchas ganas de que más matrimonios pudieran vivir esta experiencia. Con la ayuda del Espíritu Santo y el acompañamiento del P. Santiago Pérez, LC empezamos poco a poco a creer que esto podría hacerse realidad en nuestro país», explican Inés e Ignacio.

Ese anhelo requirió vencer temores iniciales y apoyarse en la generosidad eclesial y la comunión territorial:

«Si bien había muchos prejuicios y temores, nos animamos a hacer equipo y empezar a soñar esta posibilidad. Fue mucho tiempo de preparación, oración y acompañamiento del Padre Santiago y de Pablo y Vero, matrimonio chileno con mucha experiencia en la preparación de este seminario. Tal fue su generosidad, ¡que vinieron desde Chile a ayudarnos en nuestro primer Sponsus!».

Un paréntesis para mirarse desde la fe

Lejos de una estructura académica o de conferencias teóricas, la metodología de Sponsus se apoya en una vivencia íntima y cercana, donde son los propios esposos quienes testimonian el paso de Dios por sus historias cotidianas.

«Sponsus es una experiencia de fin de semana para matrimonios, pensada como un tiempo de encuentro y crecimiento en pareja. Se realiza en un ambiente cuidado y con una metodología vivencial y experiencial que favorece la escucha, el diálogo y la reflexión matrimonial. Los matrimonios redescubren la riqueza del sacramento del matrimonio. Parte de esa riqueza es que es de Matrimonios a Matrimonios«, detallan los coordinadores.

Esa dinámica permite abrir un espacio de desconexión fecundo y necesario en medio de las urgencias familiares:

«Creo que lo que hace única a esta experiencia es la combinación de profundidad espiritual con cercanía humana. No es un retiro donde uno va a escuchar conferencias y vuelve a casa igual. Sponsus te invita a detenerte con tu esposo o esposa y mirarse de nuevo, desde la fe».

«En la vida cotidiana, los matrimonios muchas veces están muy ocupados —los hijos, el trabajo, las mil cosas— y la relación entre ellos va quedando en segundo plano. Sponsus abre un paréntesis: tres días para reconectarse, para recordar por qué se eligieron, para entender que el sacramento que recibieron el día de su boda es una fuente de gracia viva que pueden volver a habitar juntos«.

«A diferencia de otros espacios, todo está hecho con mucho cuidado: el ambiente, espacios dados por matrimonios reales con sus propias historias, la presencia del sacerdote, los momentos de oración. Todo apunta a lo mismo: que cada pareja vuelva a casa un poco más enamorada y un poco más cerca de Dios«.

El retiro congregó a una comunidad de matrimonios que llegaron con realidades diversas, preguntas y el deseo profundo de reencontrarse. La intensidad de lo vivido superó cualquier cálculo organizativo previo del equipo:

«Este primer Sponsus fue profundamente emotivo para todos, empezando por el propio equipo. Ver ese lugar lleno de matrimonios que llegaron con sus historias, sus preguntas y sus ganas de encontrarse como pareja fue algo que no nos esperábamos con tanta intensidad. Hubo momentos que quedaron grabados en el corazón de todos».

Entre las celebraciones, las dinámicas de diálogo y los momentos de adoración eucarística frente al Santísimo, se hizo patente el protagonismo de Dios en los corazones:

«Es muy evidente y palpable durante el fin de semana la presencia del Espíritu Santo, quienes acompañamos en Sponsus podemos vivir nuevamente el seminario desde otro lugar, y la evidencia de la presencia de Cristo es muy conmovedora».

La fecundidad de Sponsus comenzó a manifestarse con claridad en los días posteriores, al volver a la rutina del hogar y la familia, en propósitos prácticos de vida conyugal:

«Los frutos más visibles son esos mensajes que van llegando los días después del retiro. Matrimonios que retomaron el hábito de rezar juntos, parejas que decidieron encontrarse una vez por semana para hablar de verdad; sin celulares ni hijos de por medio, usando el formato del diálogo matrimonial que aprendieron durante el fin de semana«.

Junto con las herramientas concretas de comunicación, el retiro renovó profundamente la comprensión espiritual de la vida conyugal:

«También vemos parejas que volvieron con una nueva mirada sobre su vocación. Entender que el matrimonio no es solo una institución o un contrato, sino un sacramento vivo que los santifica mutuamente, cambia algo en la forma de relacionarse«.

Con la primera edición completada con éxito, la mirada se proyecta hacia la consolidación y expansión de esta pastoral en todo el país:

«Soñamos con que Sponsus pueda llegar a muchos más matrimonios de Salta y la región. Que sea una experiencia que se sostenga en el tiempo. También soñamos con que los matrimonios que participaron puedan convertirse en semillas: que lo que vivieron no se quede en un lindo recuerdo, sino que se traduzca en familias más unidas, más rezadas, más abiertas a la gracia».

«Y en el horizonte más largo, esperamos que esto pueda ser el inicio de algo más grande: que otros grupos del RC en Argentina puedan conocer Sponsus y animarse a vivirlo en su territorio. Si Dios quiso que un puñado de matrimonios salteños lo soñaran, seguro tiene planes para que crezca mucho más allá de lo que nosotros imaginamos«.