Docentes del Colegio Oakhill Pilar  profundizan en el don del Regnum Christi

El taller “Vive el Misterio” reunió a educadores en una experiencia de encuentro, reflexión y vivencia del carisma, marcada por testimonios de fe, sentido y misión compartida.

Durante los días 11 y 12 de febrero, un grupo de docentes de los Colegios Oakhill de Pilar participó del taller Vive el Misterio, una instancia formativa del Regnum Christi que, a través de momentos de reflexión, oración y trabajo personal, invita a descubrir el misterio de Cristo como centro de la vida y de la misión educativa. Acompañados por Elena Olazábal y el P. Luis Rodrigo Núñez LC, los participantes vivieron una experiencia que integró comprensión, vivencia y comunidad.

En búsqueda de recoger el impacto que esta experiencia tuvo en quienes participaron, sus propios testimonios permiten asomarse a un proceso que fue mucho más que formativo: una vivencia que tocó la propia misión, la relación con Dios y el sentido del trabajo cotidiano.

Así lo expresa Candelaria Roca, docente de secundaria: “El taller me permitió realmente entender por qué muchas cosas que uno a veces cuestiona o no entiende, en realidad tienen una razón clara de ser”. En su experiencia, este proceso no solo aclaró ideas, sino que la llevó al centro del carisma: “Entender que lo que nos mueve es el ejemplo de Jesús que te busca continuamente y no se da por vencido”. Desde ahí, reconoce también un impacto personal: “me hizo conectarme con el ejemplo de Jesús maestro […] y además empezar a confiar más y pedirle más ayuda”.

En la misma línea, Juan Ignacio Cacciamano, encargado de convivencia, destaca que el taller fue más allá de lo teórico: “No fue solo entender, sino también vivir lo que el Regnum Christi propone”. De hecho, subraya que “no fue una bajada de línea de información, sino que hicimos experiencia concreta de ese misterio: algo que pasó por el corazón”, permitiéndole “abrazar la propuesta desde lo que soy, con lo que tengo para dar”.Para Cecilia Moirano, la experiencia comenzó con incertidumbre “Llegué al taller sin demasiada idea […] ¿qué será esto que nos proponen?”, pero se transformó en una vivencia profunda. En medio del ritmo cotidiano, el taller “me invitó a ir hacia adentro y a la vez a conectar hacia afuera”, llevándola a experimentar “calidez, paz y felicidad serena: el sentimiento de sentirse amado y saberse capaz de amar”. Esta vivencia también iluminó su tarea educativa: “Jesús no se equivocó con nadie’ […] siempre hay un don por descubrir y acompañar”.

Algo similar vivió Delfina Blacker, psicóloga del colegio, quien define su participación como “un verdadero regalo”. En sus primeros días en la institución, el taller fue “un momento de pausa, de descubrimiento y de encuentro verdadero con Dios”, donde pudo reconocer que “la misión de cada uno en el Colegio se inicia desde el encuentro con Dios expresado en el don del carisma del Regnum Christi”.

De este modo, Vive el Misterio no sólo ofreció una instancia formativa, sino que se convirtió en una experiencia compartida que fortalece la identidad, renueva el sentido de misión y genera vínculos más profundos dentro de la comunidad educativa.